Quizá estás aquí porque te reconoces en esto...
Te sientes cansada de sostener.
Tu cuerpo ha cambiado y no sabes cómo interpretarlo.
Te exiges seguir funcionando como antes y por eso te agotas
Ya no te reconoces del todo.
Sabes que es la perimenopausia, pero en el fondo sientes como si algo en ti se hubiera estropeado.
Has leído mucho sobre menopausia, pero no puedes más con que te digan lo que deberías hacer.
Sientes que incluso esta etapa se ha convertido en otra lista de tareas pendientes.



Para dejar de sentir que todo es un caos sin sentido.

Y por qué tu cuerpo ya no responde como antes.

Reconociendo que lo que te pasa tiene sentido.

No como un problema que resolver, sino como algo que te está dando información.

Soy Stéphanie Barbié, artista, antropóloga, arteterapeuta y maestra reiki.
Durante muchos años fui de las que sostienen. De las que pueden con todo.
Crié a mis hijas, emprendí, construí mi vida con independencia y seguí adelante incluso cuando las cosas se complicaban.
Hasta que el cuerpo empezó a pedir otra cosa.
Primero llegaron la ansiedad y los ataques de pánico.
Después, los cambios de la perimenopausia.
Lo que siempre había funcionado dejó de hacerlo.
Y como antropóloga, hice lo que mejor sé hacer cuando algo no tiene sentido: observar.
Empecé a escuchar mi cuerpo, a seguir mis ciclos, a prestar atención a los patrones que aparecían detrás del aparente caos.
Y poco a poco surgió una pregunta que lo cambió todo:
¿Y si la perimenopausia no fuera un problema que resolver?
¿Y si fuera una transición que necesitaba ser escuchada?
Ese cambio de mirada transformó mi manera de vivir esta etapa.
Hoy acompaño a mujeres que han sostenido mucho durante años y que sienten que ya no pueden seguir igual.
Mujeres cansadas de intentar hacerlo todo bien.
Mujeres que intuyen que esta etapa no es un final.
Sino una invitación a recrearse desde un lugar más propio.
Empiezas a escuchar lo que tu cuerpo lleva tiempo intentando decirte.
Dejas de sentir que tienes que poder con todo.
Nombras lo que ya no encaja en tu vida.
Recuperas espacio para escucharte.
Empiezas a vivir esta etapa como una transición, no como un fracaso.
Bajas el ritmo sin culpa.
Empiezas a confiar más en tu propia brújula.
Te reconoces en esta nueva etapa.
Vives esta transición como un cambio, no como una pérdida.
Dejas de luchar contra tu cuerpo.
🌿 Además, después de la sesión recibirás una guía práctica para orientarte en esta etapa y empezar a escuchar tu cuerpo de otra manera.